La relación amor-odio con tu pareja de tesis

Si realizaste tu monografía o producto final con alguien más, seguro te vas a identificar con estas historias.

Cuando llegas al último año de tu carrera, tenés que pensar en el tema de tesis, el trabajo con el que pasas desvelándote por muchos meses. Para contrarrestar el horror, algunas universidades permiten que lo hagas en pareja, pero esto no siempre es bueno. 

De hecho este tema surgió por un amigo que hizo su producto final con una persona que le caía bien, pero con la que no había tratado demasiado. Al final acabaron sin ganas de verse, ni siquiera el día de la defensa querían toparse, pero el título los obligó a hacer ese último esfuerzo para lograr un 100. 

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Por eso he recogido algunas experiencias de jóvenes que están pasando por el proceso de tesis y se les vuelve complicado ponerse de acuerdo con su pareja de trabajo. 

Cortesía/Maje

Eden Martínez, cursa el último año de su carrera, por lo tanto cuando en inicio de año pensó en un tema para su culminación de estudios, pero llegó a la primera clase de investigación y su tutor le dijo que su propuesta no era viable. 


Unidos por la desgracia 


Básicamente le votaron el tema, así que entró en pánico y desesperación, pero resulta que a una compañera también le votaron el tema y los dos estaban frustrados, así que unidos por la desgracia de la vida, decidieron juntarse y trabajar una investigación juntos. 

De la experiencia de Eden hemos sacado tres puntos de quiebre que tiene la tesis realizada en parejas.  


1.    Elegir el tema: 


Si a las personas les gustan cosas parecidas será más fácil llegar a un acuerdo, pero si son personalidades totalmente diferentes, desde este punto mejor no continúen. 

Eden es aficionado del cine, por eso había pensado en un tema relacionado con la producción audiovisual, le propuso la idea a su compañera y ella aceptó. 

La investigación era hacer un manual para la realización de cortometrajes. Lo eligieron así porque contarían con la ayuda de sus profesores y su público meta serían los estudiantes de su universidad, de esta manera no habría necesidad de salir del recinto y podrían hacer las cosas más rápido. 

Cortesía/Maje


2.    El tiempo

Como en el último año cada uno está buscando que hará con su vida, hay pasantías, trabajos y voluntariados de por medio entre la tesis y el tiempo de tu compañera. Ahí empiezan el “yo puedo lunes pero vos no”…etc. Actualmente se puede trabajar online, con Gmail por ejemplo y además guardas el documento en drive. 

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A pesar de llevarse bien como amigos y compañeros en clase, luego en el momento de trabajar juntos, tuvieron según Eden, peleas cada semana porque los dos tienen caracteres fuertes, de hecho en varias ocasiones se plantearon separarse, pero los la idea de comenzar de cero impidió que lo hicieran. 

Si por alguna razón se separaban, iban a dejar perder el trabajo que pasaron haciendo durante meses, por eso decidieron seguir juntos hasta el final. Actualmente entregaron su producto final pero les falta defender. 


3.    La escritura


Este problema comienza cuando escriben el documento y se dan cuenta que uno utiliza un lenguaje rebuscado y el otro un vocabulario más relajado y juvenil. ¡Civil War! 

La opción es revisarse la escritura mutuamente,  o escribirlo juntos, pero esto seguramente llevará mucho más tiempo porque se tendrán que poner de acuerdo sobre qué palabras usar. 

Eden me comentó que en su caso él tiene una escritura más seria, mientras que su compañera utiliza un lenguaje mucho más juvenil. 

Cortesía/Maje

Por eso cada vez que alguno de los dos escribía algún texto, el otro se encargaba de corregirlo para darle su propio toque, así que eso quedó como un híbrido de las dos formas de escribir, me dijo Eden. 

No todo es malo 

Pero no todas las experiencias tienen conflictos, hablé con Mario Aburto, un joven que también está desarrollando su tesis. Él eligió a su pareja porque tienen muchas afinidades, de hecho son amigos desde hace tiempo y comparten la preocupación por las causas sociales. Por eso decidieron hacer una campaña para promover la adopción de perros callejeros. 

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Mario dice que nunca tuvo una pelea con su compañera, incluso todo el tiempo hablaban del producto, se dividieron los capítulos que iban a realizar cada uno y no tuvieron desacuerdos en todo el proceso de creación de la campaña. 

Experiencias como las de Mario son bastante escasas, en mi caso por ejemplo, hice mi culminación de estudios con mi mejor amiga y aunque no estemos peleadas, sí hubo muchos momentos de tensión en el que teníamos opiniones diferentes, pero creo que tenemos un carácter relativamente tranquilo, eso hacía que alguna de las dos cediera en la disputa. 

En mi aula de clases miré muchos tipos de peleas, al final creo que todos acabaron reconciliándose, no porque se quieran demasiado, sino porque el trabajo ameritaba eso, todos queremos graduarnos. 

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