Nicas aficionados a la astronomía ganan premio internacional

Cortesía / Maje
El Club de Astronomía Aficionada Los Cadejos, tiene pocos meses de haberse formado, pero ya ganó un concurso a nivel internacional.

¿Alguna vez pensaste en la posibilidad de viajar en el tiempo? Un grupo de jóvenes aficionados a la astronomía lo tiene claro, viajar en el tiempo es mirar hacia el cielo y ver galaxias, nebulosas, estrellas que están a millones de años luz de la tierra. 

El sol por ejemplo, se encuentra a 149.6 millones de kilómetros de la tierra, la luz tarda ocho minutos y 19 segundos en llegar desde el sol hasta nuestro planeta, lo que significa que si el sol desapareciera un día, los humanos no nos daríamos cuenta hasta ocho minutos más tarde.

En resumen estamos viviendo en el pasado comparado con nuestro sol, así me lo explicaron seis jóvenes que conforman el “Club de Astronomía Aficionada Los Cadejos”, un grupo de aficinados nicas a la aastronomía que ganaron un premio internacional en conmemoración del 50 aniversario de la llegada del hombre a la luna.

Estos jóvenes decidieron juntarse para crear el club y aprender juntos de astronomía. Foto: Nayira Valenzuela / Maje

En enero de este año, en las primeras horas del lunes 21 de enero, ocurrió un eclipse total de la luna que logró ser observado en varias partes de América, incluida Nicaragua. Fue en esa ocasión que el “Club de Astronomía Aficionada Los Cadejos” se reunió por primera vez para observar el fenómeno lunar. 

Seis jóvenes decidieron juntarse para crear el club y aprender juntos de astronomía. Luis Rivera de 26 años, ingeniero industrial, Kelvin Ramírez de 25 años, ingeniero electrónico, Cristian Escorcia de 26 años, ingeniero electrónico, Gabriel Antonio López de 19 años,  estudiante de ingeniería civil, Yesser Morales, estudiante de ingeniería electrónica y  Carlos Trujillo, licenciado en bioanalisis; conforman uno de los clubes  nicaragüenses aficionados a la astronomía. 


Los únicos nicas ganadores del #Onthemoonagain

Estos nicaragüenses ganaron un concurso realizado por organizaciones de Francia con el lema “On the moon again”, en español “En la luna otra vez”.

La idea del concurso era que alrededor de todo el mundo, la gente observara la luna con ayuda de telescopios los días 12 y 13 de julio, en conmemoración del 50 aniversario de la llegada del hombre a la luna el 20 julio de 1969. 

Los jóvenes realizaron una observación pública en el centro comercial de Managua y en el parque central de Chinandega, subieron fotos en redes sociales usando el hashtag #Onthemoonagain y participaron en el concurso. 

Lograron obtener el quinto lugar en el concurso en el que participaron alrededor de 77 países y más de 1335 clubes de todo el mundo. “Ahora nos van a mandar un telescopio firmado por cinco astronautas europeos”, explicó Cristian Escorcia del “Club Aficionado Los Cadejos”. 


La leyenda de los cadejos 

El nombre del club proviene de la leyenda centroamericana de los cadejos, esos perros espectrales que según los cuentos antiguos son grandes, de ojos brillantes, que arrastran cadenas y solo aparecen durante las noches. 

“Esto es una forma bonita de comparar a los astrónomos, que salen de noche y observan los objetos brillantes del cielo”, explica Cristian. 

A pesar que actualmente son seis los integrantes del club, el grupo nació solamente con dos personas. Foto: Nayira Valenzuela / Maje

Además, después de la misión “New Horizons” en 2006 realizado por La Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA), que mapeó el planeta Plutón, la NASA ha usado de manera no oficial, el nombre de “Cadejo Macula” (Mancha del Cadejo) en una región de la superficie de Plutón desde el año 2015. Por ello, los jóvenes pensaron que el nombre de “Los Cadejos” es perfecto para el club. 

A pesar que actualmente son seis los integrantes del club, el grupo nació solamente con dos personas. Todo comenzó después que Julio Rivera decidiera comprar su propio telescopio en diciembre del año pasado. 

La astronomía para Luis ha sido una compañera desde que estaba en secundaria, en esa época compraba revista científicas que leía con entusiasmo. “Miraba series o documentales del espacio”, narra Luis. 

Foto: Cortesía / Maje

 En el proceso de la búsqueda de un telescopio, Luis se acercó a Cristian Escorcia y comenzaron a reunirse de forma constante. 

 

La astronomía es una pasión”

Cristian Escorcia tiene 26 años, es ingeniero electrónico, apasionado por la astronomía desde que estaba en secundaria, admite que de pequeño recuerda dos eventos particulares que lo hicieron acercarse a las curiosidades de las estrellas. “Recuerdo haber vivido un eclipse total de sol y una lluvia de estrellas cuando yo era pequeño, eso me llamaba la atención”, confiesa. 

Durante su carrera, Cristian pudo echar a andar su pasión en las primeras clases de física, comenzó a hacer auto cuestionamientos del universo. “Fui conociendo amigos, teníamos profesores que les gustaba la astronomía, me fui metiendo cada vez más en esto”, dice el joven. 

Durante su carrera, Cristian pudo echar a andar su pasión en las primeras clases de física. Foto: Nayira Valenzuela / Maje

Fue de esta forma que los jóvenes se conocieron, decidieron comprar un telescopio cada uno y comenzaron con el club de astronomía. 


Refractando y reflejando la luz

Actualmente en el club aficionado, los jóvenes cuentan con cinco telescopios de dos tipos de observación. “Tenemos dos tipos de telescopios, los refractores y los reflectores”, dice Gabriel Antonio López, de 19 años. El primero funciona con lentes, fue inventado en el año 1608 por el óptico holandés Hans Lippershey. 

El telescopio tiene un lente principal, un segundo lente y un ocular, la pieza donde uno pone el ojo. La luz entra en el telescopio, llega al lente principal, se refracta, sale por el otro lente y permite observar la imagen.

 

En el caso de este tipo de telescopio, debido a su poca apertura hacia el cielo, se usa para la observación de planetas, explica Gabriel Antonio. 

El segundo tipo de telescopio es el reflector, funciona reflejando la luz, este tiene un espejo en el fondo, la luz entra en el telescopio, llega hasta el fondo del espejo, se refleja y la persona puede ver la imagen. “El reflector se usa para observaciones de cielo profundo, como ver galaxias o  nebulosas”, indica Gabriel. 


El club al completo 

Kelvin Ramírez, Yesser Morales, Gabriel Antonio López y Carlos Trujillo, meses después se integraron para completar el club de astronomía. Todos empezaron a interesarse por las estrellas desde que eran unos niños, pero fue hasta en su etapa en la universidad cuando lograron explotar su pasión. 

“A mí me llamó la atención la astronomía cuando era pequeño y miraba al cielo creyendo que la luna me seguía”, explica Yasser entre risas. Kelvin por su parte, miraba películas y series del universo que lo mantenían asombrado por las curiosidades del universo. 
 

Foto: Cortesía / Maje

Gabriel, desde muy pequeño construía cohetes espaciales de juguete, ahora tiene su propio telescopio y puede pasar horas viendo el cielo. 

Lo que pretenden estos astrónomos aficionados es continuar realizando eventos públicos para difundir la astronomía en Nicaragua, a la espera que más jóvenes se quieran sumar a la iniciativa para convertir el club en una red de astrónomos aficionados a nivel nacional. 
 

Notas Relacionadas

Tiendas concepto, el fenómeno que impulsa a emprendedores

En los últimos meses, varios emprendedores se han aglutinado en tiendas conceptos para confrontar la crisis.

Amazonía, el pulmón del mundo se quema

La selva Amazonía atraviesa uno de los incendios más catastróficos de los últimos años.