Kysha López: “Truncaron mi sueño de ser una mujer total”

Nació como Richard Sebastián López, pero ya no existe. Ahora es Kysha Kristela López, excarcelada y con una meta pendiente: ser una “mujer total”.

De niño, a Richard Sebastián López le gustaba jugar con muñecas, pero tenía que esconderse, por temor a su familia, en especial su abuela.

Él dejó de existir a los 18 años, para dar paso a Kysha Kristela López, quien pasó 11 meses en prisión y denuncia que de su negocio, en Diriamba, Carazo, le quitaron 36,700 dólares y 53,000 córdobas.

Ese dinero, explica, lo estaba ahorrando para continuar operándose hasta llegar a ser una “mujer total”.

Kysha Kristela López es una mujer transgénero que estuvo presa durante 11 meses. Foto: Cortesía / Maje

Fuera de la cárcel desde el 20 de mayo, cuando Kysha regresó a su hogar encontró todo destruido. Lo único que no podrán derrumbar, dice, son sus intenciones de ser mujer y lo confirma en esta entrevista a Maje.

¿Quién es Kysha?

Mirá, Kysha Kristela López es originaria de Diriamba. Soy una mujer que desde los 7 años vendió verduras, a los 14 años vendía perfumería, también comercializaba con ropa nueva y ropa usada. Por miedo a no ser aceptada con mi familia, especialmente por mi abuela, me escondía (la tendencia a vestir como mujer). Aunque desde pequeña me gustaban las muñecas, me reprimí un poco. Me hice una mujer emprendedora e independiente. Tenía el hablado femenino, el cuerpo femenino, pero nunca tomé la opción y no tenía educación sobre el movimiento LGTBIQ. Sin embargo llegó el momento, rompí barreras y salí a enfrentar el mundo. Decidí mi transición a los 18 años y me operé los pechos sin importarme el qué dirán. Comencé a batallar con la vida cuando comienzo a travestirme como mujer, o mejor dicho a ser lo que dentro de mí había como una mujer.

¿Cómo fue tu vida sentimental en medio de la discriminación?

Entonces me di cuenta que podemos hablarnos los unos a los otros sin importar la identidad sexual. En quinto año de secundaria encontré el amor de su vida: Eddy Gertrudis González Padilla. Con él tuve mi primer beso, mi primer todo y a los 21 años decidimos formalizar un hogar. Para mí sólo existe él como hombre. Soy doña Kysha y seguiré siendo doña Kysha. Tengo una hija de mi sangre, que nació por inseminación artificial y soy feliz cuidándola.

¿Cuál fue tu participación en las expresiones cívicas?

En 2018 estudiaba el IV año de la carrera de Derecho en la Universidad Pablo Freire. Sobre las marchas cívicas, para ser sincera, jamás participé. Mi pareja protestaba, pero cívicamente y nada de lo que nos culparon fue cierto. Mi protesta era a través de las redes sociales, porque no estaba de acuerdo con la manera en que estaban muriendo muchos jóvenes y de ahí no me gustaba lo que estaba haciendo el gobierno con el que trabajé durante las elecciones.

Kysha López es acusada de financiar los tranques de su municipio. Foto: Cortesía / Maje

¿Cómo llegaste a trabajar para tus futuros torturadores?

Tengo 29 años. Soy una mujer muy trabajadora y muy empoderada. Como yo hacía préstamos a trabajadores del Ministerio de Educación, conocí al secretario político de esa institución. En el momento de las elecciones le dije que quería trabajar con ellos y me nombró vicepresidenta de mesa en el colegio René Schick. La meta de cada uno de los que estábamos ahí era marcar 200 boletas (a favor de Ortega). Admito que en ese momento fui egoísta, yo tenía entrada de dinero de mi comercio y préstamos, pero sólo pensé en mí y en lo que podía obtener. Ahora me arrepiento, he visto la realidad, las injusticias. Siento que por los casi 11 meses que pasé encarcelada ya pagué por participar en ese fraude; pero no merecía ser torturada, ni golpeada, ni denigrada, ni que me hicieran bullying. Nada de eso me merecía, pero bueno, aquí estoy en pie y en fortaleza con cristo.

¿Cuándo te capturan y cómo?

El 9 de julio del 2018 se aparecen los paramilitares (civiles armados) con la Policía de Carazo. Ese día me asusté con toda esa gente armada. Mi pareja dijo ‘vienen por mí por andar en protesta y protestar para ellos es un delito’. Como estudiante de derecho salí y exigí que presentaran una orden judicial y me dijeron que no había ninguna orden. Entonces comenzaron a agarrar a patadas mi casa, también le dieron de balazos, me rompieron todo los vidrios de las estantes con los productos de belleza. Entraron, golpearon a Eddy y también a mí. Me desnudaron y dijeron que a él lo iban a matar. Les rogué que no, que tuvieran misericordia, pero esa gente tenía sed de sangre y mataron a mi gato Nelly, también iban a matar a Bato, mi perro, y comenzaron a dispararle, pero me metí; dichosamente los balazos que tiraron no nos dieron. Después registraron todo y en efectivo se llevaron 36,700 dólares y 53,000 córdobas, que era de mi negocio y se llevaron también productos.

¿Qué buscaban en tu casa?

Me tomaron fotos junto a la vitrina donde tenía el dinero. Todos los perfumes y otros productos se los robaron, las joyas, porcelana y perfumes de marca. Me desbarataron toda la casa porque decían que tenía armas escondidas, rompieron el cielo raso y la cerámica, se robaron la comida, el tanque de gas y hasta mi ropa. El único elemento que presentaron en mi contra fue mi dinero ganado con el sudor de mi frente. Con el que quería operarme para ser una mujer total y truncaron mi sueño. En mi casa no encontraron nada de lo que buscaban para incriminarnos y se les ocurrió decir que yo financiaba a los protestantes, que era terrorista. Nunca presentaron ninguna prueba, me hicieron la prueba de parafina y no encontraron rastros de pólvora. Estando desnuda me pusieron una capucha y me trasladaron a la estación policial de Diriamba, donde me tuvieron como una hora y media en el sol.

Kysha López lleva 11 años vistiendo como mujer. Foto: Cortesía / Maje

¿Qué tipo de tortura recibiste?

Con mi pareja me llevaron a la estación policial. En la delegación de Diriamba recibíamos tortura. A Eddy le volaron las uñas, le quebraron las manos y los pies, para luego mandarlo al médico. A mí me amenazaban con violarme y golpearme, pero gracias a Dios no sucedió. A mí me mandaron a El Chipote y a mi pareja lo siguieron torturando en la delegación policial donde a todo el que llegaba lo torturaban. A Eddy lo hirieron en la cabeza, emanaba mucha sangre y yo clamaba por un médico.

¿Cómo fue el proceso judicial con la jueza Adela Cardoza al frente?

Una vez que admitieron la acusación, decomisaron mi dinero, aunque tengo respaldos y mi registro como prestamista, pero nada fue tomado en cuenta. El proceso judicial jamás se hizo como el Código Procesal manda, me llevaron a los juzgados hasta diez días después, ante la jueza Adela Cardoza.

¿Es cierto que la jueza demostró su discriminación por tu opción sexual?

La señora Adela Cardoza demostró ser muy orteguista y mala; puso en duda mi capacidad mental, mi juventud, dudó todo lo que había logrado en mi vida. Me dijo que era una mediocre que se dejaba influenciar por el gobierno yanqui que estaba contra el gobierno del FSLN. Que iba a quedar pobre por andar en contra del FSLN. No permitió que me sentara como mujer, le dio instrucciones a los guardias para que no me sentara así y todo el tiempo me llamó Richard, porque era mi nombre legal. No respetó mi orientación sexual, me discriminó y nunca permitió que tuviera contacto físico con mi pareja cuando fuimos llevados a las audiencias. A la hora que logré besarme con mi pareja me golpearon, en medio de un proceso arbitrario y parcializado y de todo eso es testigo mi abogada.

Kysha López ha sido una mujer trabajadora desde los 7 años. Foto: Cortesía / Maje

Cuando recibiste la condena ¿Qué pasó cuando supiste que irías a La Modelo?

Me condenó a 40 años de cárcel, entonces mi hermana trató de luchar para que me trasladaran al penal de mujeres La Esperanza y más bien la vieja (la jueza Cardoza) se burló que legalmente era un hombre. Cuando nos trasladaron al penal, por mi mente pasó que me iban a matar; nos gritaban: ‘malditos terroristas golpistas, se van a arrepentir de destruir al país’; eso sabiendo nosotros que no participamos en nada. Me amenazaron de cortarme los pechos, que me iban a ir a tirar al cráter del volcán Masaya y me iba a desbaratar, después que nos iban a enterrar para darnos como desaparecidos y después inculpar a otros. Eso fue el 19 de julio.

¿Cómo fue el trato de los funcionarios con vos?

Cuando llegué a La Modelo también se burlaron diciendo que jamás iba a ir ahí (al penal de mujeres), jamás ni nunca, que ni lo soñara, mientras tanto los guardias se reían de mí. Ya ingresada en La Modelo. El trato fue muy cruel, me maltrataron, me manosearon los pechos, y yo la verdad es que he sido muy íntegra. Yo no he tenido relaciones sexuales con otro hombre (más que con su pareja). Ningún otro hombre (más que Eddy) me había visto sin ropa, pero me desnudaron a la fuerza frente a un montón de funcionarios, me gritaron marica tranquera, hijo de ‘p’, me pegaban patadas, me obligaron a estar en cuatro patas, lógicamente fue  horrible la denigración pública. Eso fue espantoso.

¿En qué zona del penal estuviste?

Me ubicaron en una celda de castigo, la 004, donde había muchos zancudos, cucarachas y ratas. No comí por 15 días porque la comía venía con patas de cucarachas, vidrio molido, tenía un olor a veneno. El funcionario Julio Alanís llegó a verme y creyendo que mi negativa a comer era en protesta, me aseguró que me trasladaría a otra área para que supiera lo que realmente era no comer ni beber agua. Le pedí misericordia por mi condición como mujer, pero me dijo que yo legalmente era un hombre ante la sociedad y le valía ‘v’ lo que dijera.

Kysha López junto a su pareja Eddy González. Foto: Cortesía / Maje

¿Cómo fue la interacción con los otros privados de libertad? ¿Te aceptaron como parte de ellos como presa política o se apartaron?

Algo que no voy a negar es que en el grupo de reos políticos había unos que ‘maleaban’ (molestaban) a los otros. Había como cinco que eran muy duros conmigo, pero me di a respetar, además a todos nos golpeaban por igual.

¿Quién te llegó a ver en La Modelo si tu pareja también estaba privada de libertad?

Mi mamá y mi hermana son las que se pronunciaron por mi captura. Mi hermana es una verdadera guerrera y a pesar de nuestras limitantes nunca anduvimos pidiendo. Ellas me apoyaron. Los grupos de LGBT supe que se pronunciaron una vez y solo eso. Yo salí el 20 de mayo y gracias a Dios volví a ver la luz del sol.

¿Ya dejaste atrás todo ese dolor y qué pensás hacer para retomar tu vida?

Dichosamente hay quienes me están pagando los productos que coloqué antes de estar presa y con eso trato de levantar mi casita que me la desbarataron, pero estoy necesitada porque me dejaron sin nada. Encima de todo esto, debo estar separada de mi pareja por normas de la libertad condicionada. Lo que estoy tratando de conseguir es un préstamo para levantarme, comprar productos y retomar mi negocio. Es muy triste.

A Kysha López la amenazaron con violarla. Foto: Cortesía / Maje

¿Pensás retomar tus estudios a futuro?

Ahora estoy recomenzando. No tengo para pagar (la universidad). Aunque me dieran la beca, mi diplomado vale US$2 mil, que ya tenía recogido, pero me lo robaron eso y lo del postgrado que pensaba cursar. Si este alboroto no hubiera pasado ¡Uuuuuuh!... Ya tuviera mi gorrito de graduada.

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