Denuncias de @MeTooNicaragua dimensionan abusos contra mujeres, según especialistas

Me Too Nicaragua deja en evidencia el acoso, abuso y violencia sexual que han vivido mujeres en el país.

En nueve días, más de 143 denuncias de abuso, acoso y violación sexual contra docentes universitarios, periodistas y líderes estudiantiles han sido reveladas mediante una cuenta en Twitter llamada @MeTooNicaragua. Estos casos denunciados de forma anónima en redes sociales por diferentes mujeres, es una alerta que a criterios de especialistas en violencia visibiliza uno de los problemas que afecta a las mujeres.

Para la psicóloga y especialista del Movimiento Contra el Abuso Sexual, Lorna Norori, es preocupante esta situación y le sorprende la gran cantidad de denuncias en tan pocos días. “Para nosotras es una preocupación que se esté produciendo esto sobre si todo si van más 100 denuncias”, expresa.

Más de 143 denuncias han sido publicadas en @MeTooNicaragua. Foto: Cortesía / Maje

En Nicaragua, la violencia contra la mujer “está naturalizada, hay tanta tolerancia que muchas veces las víctimas se sienten intimidadas y les cuesta denunciar”, afirma la feminista María Teresa Blandón, del Programa Feminista La Corriente.

Las víctimas han encontrado una ventana en esta cuenta de Twitter pues ya se han publicado al menos 143. Sin embargo, el uso del anonimato en ellas ha generado críticas entre las especialistas. En general aplauden la iniciativa porque visibiliza esta realidad, pero otras apuntan que es importante que las mujeres denuncien dando su identidad.

El #MeToo México inició denunciando a escritores, ahora se extendió a músicos, cineastas y publicistas. Foto: Cortesía / Maje

La cuenta @MeTooNicaragua es nueva, apareció en Twitter el 24 de marzo, tres días después del #MeToo mexicano que también nació con denuncias anónimas a escritores y ahora a músicos, periodistas y publicistas, y desde entonces ha generado acciones puntuales en ese país.

Las redes sociales en la denuncia social

La denuncia social es fundamental y ayuda en el proceso de revelación. “Con una denuncia pública (o judicial) yo puedo enfrentar al abusador y lo puedo sentar en el banquillo de los acusados”, dice la especialista Lorna Norori. A la denuncia social se le da un acompañamiento psicológico, explica Norori, pues permite que “la sobreviviente se sienta muy fortalecida, al reconocimiento, la credibilidad y ser un referente que le sirve a otra. Le sirve además para tratar una secuela de manera directa”, señala.

“Es un recurso que le permite a la víctima liberarse de la carga y el silencio, visibilizar un problema real, identificar a los abusadores para alertar a que otras mujeres no vivan lo mismo”, añade Gema  Manzanares, de Enredadas por el Arte y la Tecnología.

Denuncia social permite a víctimas liberarse de la carga y el silencio. Ilustración: Maje

Desde el Movimiento contra el Abuso Sexual “nosotras hemos dicho si las mujeres, familias no sienten confianza para ir a denunciar el abuso sexual o violencia sexual en las instancias judiciales, la alternativa es la denuncia social”, añade.

Para ella, las redes sociales son esa alternativa por la cual las personas pueden tener credibilidad de la denuncia, pueden tener el apoyo social, una alternativa que jurídicamente luego puede ser utilizada en su denuncia judicial.

Denuncias anónimas ¿válidas o no?

Aunque una de las críticas de este tipo de denuncias es el anonimato dado contexto actual que atraviesa Nicaragua, Estrella Lovo, psicóloga y co fundadora del Observatorio Contra el Acoso Callejero (OCAC Nicaragua) apunta que la violencia contra las mujeres no se ha detenido durante la crisis y rescata que “todas las luchas son imprescindibles y necesarias”. 

La denuncia social permite al abusador en el banquillo de los acusados, según Lorna Norori. Foto: Cortesía / Maje

Lovo indica que las denuncias anónimas son “un primer paso para reconocerte, visibilizarte y validarte con otras”.

Para Gema Manzanares y Estrella Lovo la gestión desde la cuenta Me Too Nicaragua es acertada y las denuncias anónimas son válidas.

“La cuenta permite dos cosas: reconocer que hay otras mujeres que están viendo experiencias como las que vos viviste y no estás sola; y reconocer otras estrategias para dejar de sobrevivir y empezar a vivir”, dice Lovo.

 "Para mí el anonimato no le da descrédito, es un recurso necesario entendiendo cómo funciona la violencia y cómo socialmente el abuso sexual o cualquier tipo de violencia contra las mujeres que es machista tiende a ser justificada, entonces es entendible", dice Manzanares.

Las mujeres que denuncian tienen la necesidad de contar, según Estrella Lovo. Ilustración: @zulaylisseth / Maje

Según Lovo, no es prudente cuestionar el hecho de que las denuncias sean anónimas, “las mujeres no se van a exponer porque quieren protagonismo, las que denuncian es porque tienen la necesidad de exponerlo”. Mientras Manzanares apunta que “sí hay una cuenta que pueda servir como máscara y proteger las identidades de esas mujeres es una gran cosa y abre un debate para que más mujeres se sumen”.

No obstante, Lorna Norori rescata y ve con buenos ojos  que surja un movimiento Me Too en Nicaragua porque se visibiliza la violencia contra las mujeres, pero está en desacuerdo con que se denuncie de forma anónima porque las organizaciones que trabajan con mujeres víctimas y la misma iniciativa global de #MeToo lo ha hecho dando la cara.

Además, le preocupa que este proyecto pueda ser utilizado con fines políticos dado el contexto actual, sobre todo porque se cuestiona mucho en redes sociales la exposición de casos contra periodistas independientes “nos preocupa que sea utilizada de manera tan inadecuada con fines políticos para señalar a personas simplemente para desprestigiarlas, por el poder y la trascendencia de la denuncia social”.

Especialistas: no hay respuesta judicial

En Nicaragua, las diferentes formas de ejercer violencia contra la mujer está penadas a través de la Ley 779, Ley Integral Contra la Violencia Hacia Las Mujeres y el Código Penal, pese a ello “nuestro sistema de justicia no está preparado ni para respaldarnos ni para dar respuestas”, indica Estrella Lovo.

La denuncia social se da a falta de respuesta judicial, dicen especialistas. Foto: Cortesía / Maje

Como antecedente legal negativo las especialistas recuerdan un caso reciente, la denuncia pública que hizo Cinthya Zeledón, quien acusó a un hombre por violación en redes sociales y luego trascendió la denuncia de forma legal. No obstante, ella terminó siendo procesada por injurias y calumnias.

Las cuatro especialistas coinciden que a falta de respuesta institucional es que se apela a la denuncia social. “En este momento en Nicaragua no hay garantía del acceso a la justicia, mucho menos para las mujeres, las condiciones han dejado en evidencia toda la pobreza que hay en la aplicación de leyes en Nicaragua, aun cuando contamos con un marco jurídico que ha venido avanzando de manera sustancial”, señala Lorna Norori. 

Además, María Teresa Blandón apunta a que el sensacionalismo con el que algunos medios de comunicación abordan la violencia contra la mujer es un factor negativo que provoca mayor temor en las víctimas, “la revictimización y que las personas traten a las mujeres como la abusada y violada y no por sus capacidades inhiben a las mujeres”, dice.

Ni en el Estado ni la sociedad civil hay la suficiente empatía y comprensión, hay más una tendencia al morbo, al juicio, a la culpabilización a la víctima, a la justificación al agresor y eso pesa  mucho sobre la vida delas mujeres”, señala.

Solo en 2018 se registraron 271 casos de violencia sexual, según el Instituto de Medicina Legal (IML).

Acompañamiento, un factor clave

Para Estrella Lovo es un riesgo no saber si Me Too Nicaragua brinda algún tipo de acompañamiento a las denunciantes “porque muchas chavalas pueden entrar en crisis frente a esta situación, unas pueden buscar ayudan porque saben dónde hacerlo y otras no, entonces sería bueno que esta plataforma tenga una respuesta a eso”.

Se desconoce si @MeTooNicaragua brinda acompañamiento a denunciantes. Ilustración: @guadapad / Maje

“Sería ideal que dijeran aquí pueden solicitar información de dónde acudir y que sean lugares o personas seguras para dar respuesta de contención emocional y para aquellas que quieran acudir a un proceso de recuperación emocional”, añade.

Desde Maje solicitamos entrevista con algún miembro de Me Too Nicaragua para conocer más sobre el proyecto, pero ha pasado una semana y la única respuesta que obtuvimos fue “en este momento nos encontramos en un proceso de reestructuración del movimiento y necesitamos paciencia de parte de ustedes para darles la información correcta y no datos obsoletos”.

Polémica por denuncias eliminadas

La cuenta Me Too Nicaragua fue señalada de representar “intereses sesgados” tras eliminar una denuncia que ya había sido publicada. La acción fue revelada públicamente por la persona que envió dicho caso.

“Hola. El acusado nos escribió diciendo que la denuncia es falsa”, fue el mensaje que desde Me Too Nicaragua escribieron a la persona que envió la denuncia.

Captura de conversación entre la denunciante y @MeTooNicaragua. Foto: Tomado de Twitter / Maje

Cabe señalar que esta no es la primera denuncia eliminada, desde que nació la cuenta al menos dos han sido borradas y solo 1 de ellas fue publicada nuevamente tras petición de la víctima, según registros.

Durante los primeros cinco días Me Too Nicaragua estuvo publicando denuncias de forma constante, pero después estuvo tres días de inactividad, hasta este 2 de abril que indicaron estarían “publicando denuncias hacia abusadores anónimos y  en breve regresaremos a publicar las denuncias con nombres”.  

Ante esto, Estrella Lovo considera que Me Too Nicaragua debería tomar en cuenta una serie de elementos  antes de realizar la publicación de la denuncia.

Como elemento principal considera que el consentimiento es fundamental antes de la publicación, también es necesario establecer una ruta para recopilar y clasificar la información y una serie de elementos como: plantear a las personas las posibles repercusiones de la denuncia, exponer los escenarios que puedan surgir y establecer acciones para salvaguardar la integridad de las personas por cada uno de los escenarios y finalmente tener filtros de edición.

¿Cómo surge el movimiento #MeToo?

El  #MeToo, en español “Yo también”, nació en 2006 con la activista estadounidense Tarana Burke “para ayudar a las sobrevivientes de violencia sexual, especialmente a las mujeres y niñas negras, y a otras mujeres jóvenes de color de comunidades de bajos recursos”, según describe su sitio web.

El #MeToo surgió en 2006. Foto: Cortesía / Maje

En 2017, la iniciativa tomó fuerza tras la publicación de un reportaje por The New york Times, el cual recoge más de 30 años de acoso sexual que el productor cinematográfico Harvey Weinstein ejerció contra actrices, modelos y productores.

Desde entonces, la etiqueta #MeToo tomó fuerza a nivel global y mujeres empezaron a denunciar públicamente que ellas también eran sobreviviente de una situación de violencia, acoso, abuso.

En Nicaragua no había surgido un movimiento como este, una de las iniciativas digitales en el país fue en 2017, cuando se utilizó el hastag #YoTeCreo como una forma de respaldar a las mujeres que denuncian, según recuerda Manzanares. 

Notas Relacionadas

Copas menstruales, un estudio confirma que son un método “eficaz y seguro”

La copa menstrual es un método que se está volviendo cada vez más popular para reemplazar las toallas o los tampones.

La Alianza Cívica pone fecha a la reanudación de la negociación nacional

La Alianza Cívica solicitó al Gobierno reanudar la negociación nacional y fijó la continuación para el 31 de julio.