Ernesto Cardenal, poesía y la teología juntas

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El poeta y sacerdote de la teología

El sacerdote y poeta nicaragüense, Ernesto Cardenal se encuentra en una situación difícil de salud. Su vida se la entregó a la religión y a Nicaragua. 

Ernesto Cardenal es sacerdote jesuita, poeta, ideólogo e inclusive fue guerrillero en tiempos de la revolución sandinista. Su vida ha sido un ejemplo de entrega y vocación por las personas más pobres. 

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Cardenal nació en Granada en 1925, en una de esas casa típicas coloniales,  rodeado de sus padres, Rodolfo Cardenal y Esmeralda Martinez. 

En los primeros años de su vida asistió al Colegio Centro América. Foto: Cortesía / Maje

En los primeros años de su vida asistió al Colegio Centro América, propiedad de los Jesuitas en Granada, ahí estudió el bachillerato. Una vez se graduó de secundaria, Ernesto decidió ingresar en la Universidad Nacional Autónoma de México para cursar “Filosofía y Letras”. 

Terminó sus estudios haciendo un posgrado en la Universidad de Columbia, en Nueva York. Después de esto, Cardenal empezó a escribir poesía, entre la más conocida está “La Hora Cero”, escrita en 1956.


El comienzo en un monasterio norteamericano 


Luego de haber estudiado carreras relacionadas a las humanidades, Ernesto Cardenal ingresó en el Monasterio de Nuestra Señora de Gethsemani, en Kentucky, Estados Unidos, luego siguió sus estudios religiosos en Colombia y México. Esto le cambió la vida. 

 Ernesto Cardenal creó una comunidad religiosa en el archipiélago de Solentiname. Foto: Cortesía / Maje

Cardenal se vio expuesto a todas las nuevas ideas de la religión en otros países de América, eso hizo que él tuviera una idea renovada de la religión católica. 

Cuando volvió a Nicaragua en 1966, tenía 41 años, en ese momento decidió crear una comunidad religiosa en el archipiélago de Solentiname, un lugar de Nicaragua compuesto por 36 islas e islotes de varios tamaños en el sur-este del Gran Lago de Nicaragua.

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El sacerdote hizo de este lugar un centro de pensamiento teológico y social, promoviendo ideas como la Teoría de la Liberación. Monseñor Méndez Arceo, fue uno de los sacerdotes creadores de la “Teoría de la Liberación”, nació en Holanda pero su vocación por el sacerdocio lo llevó a varias partes del mundo.

En una de esas misiones llegó a Chile, un país que estaba en medio de una situación política difícil, el gobierno de Salvador Allende luchaba contra el golpe de estado de la dictadura militar de Augusto Pinochet.

Ernesto Cardenal cuando era joven. Foto: Cortesía / Maje

Según el teólogo de la Universidad de Chile Sergio Silva, en su texto titulado “La Teología de la Liberación”, la finalidad de la teología de la liberación era la transformación de la situación de pobreza “injusta e inhumana”.

Es decir, la “Teología de la Liberación” busca interpretar las escrituras a través de la crisis económica e intentaba combatir las dictaduras que producían pobreza en el pueblo. 


Los guerrilleros de Solentiname 


Gracias a la “Teoría de la Liberación”, reforzada en gran parte por la revolución sandinista, canciones como “El Cristo de Palacagüina” promovieron la idea que las escrituras exigían a una América Latina libre de dictaduras. 

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Fue así que en 1977, cuando se dio la primera ofensiva insurreccional en Nicaragua, un grupo de guerrilleros de Solentiname se unió a la lucha y se encargaron de asaltar el cuartel de San Carlos, pero el movimiento logró ser controlado por la Guardia Nacional, que posteriormente destruyó el archipiélago del sacerdote.

Solentiname se unió a la lucha y se encargaron de asaltar el cuartel de San Carlos. Foto: Cortesía / Maje

Gracias a esta influencia, el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), tuvo entre sus filas a sacerdotes como Gaspar García Laviana o estudiantes de teología como Leonel Rugama. 

Con el triunfo de la revolución sandinista, Ernesto Cardenal fue nombrado como Ministro de Cultura, él estuvo a cargo de este ministerio  hasta el año 1988. 


El incidente con el Papa 


El 4 de marzo de 1983, una Nicaragua convulsionada por la guerra recibió al Papa Juan Pablo II. 

En el país la gente tenía muy presente la “Iglesia Popular”, basada en la “Teoría de la Liberación” que habían sido lideradas por sacerdotes que a su vez habían participado en la revolución, aspecto que marcó la visita del pontífice en Nicaragua.

Las nuevas ideas del Papa francisco

Juan Pablo II fue recibido por Daniel Ortega, entonces presidente de Nicaragua. Durante el acto realizado en la Plaza 19 de Julio, estuvo presente Ernesto Cardenal como Ministro de Educación y sacerdote. 

Juan Pablo II fue recibido por Daniel Ortega. Foto: Cortesía / Maje

Cuando el Papa se acercó a saludarlo, Cardenal se puso de rodilla y quiso besarle el anillo en su dedo, pero Juan Pablo II lo detuvo y le dijo “antes tiene que reconciliarse con la Iglesia”, según recoge el diario El País. 

Ernesto Cardenal explicó en sus escrito “Lo que pasó con el Papa en Nicaragua”, que en ese momento los sacerdotes con cargos en el gobierno tenían autorización de los obispos, sin embargo después el Vaticano prohibió a los sacerdotes tener esos cargos. 

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Durante la misa, el Papa leyó pasajes de la biblia que la gente interpretó los usaba en contra de la revolución sandinista, “cuídense de los falsos profetas. Se presentan con piel de cordero, pero por dentro son lobos feroces”, proclamó el Papa en esa ocasión.

Premio recibido por Ernesto Cardenal. Foto: Cortesía / Maje  

Según narra Ernesto Cardenal en sus memorias, “el Papa en Nicaragua se mantuvo muy serio y muy rígido, sin ninguna espontaneidad afectiva”. 

Esto provocó que la gente contradijera el discurso del Papa, parte del pueblo reunido en la plaza empezó a cantar consignas sandinistas como “no pasarán” o levantaron pancartas que decían “"bienvenido a la Nicaragua libre gracias a Dios y a la revolución". 

Las cicatrices que ha dejado la historia de Nicaragua

En los últimos años de su vida, Ernesto Cardenal se dedicó a la poesía. Actualmente, con 94 años encima, Ernesto Cardenal se encuentra hospitalizado con problemas de infección, no obstante su familia dice que su estado es estable.

Cardenal ha ganado toda clase de premios a nivel nacional o internacional, como el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda, además de ser un sacerdote que contribuyó a la revolución sandinista desde una perspectiva religiosa y sobre todo humana. 


 

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