Así fue la noche de terror que vivieron los estudiantes de la UNAN desde la iglesia

Estudiantes, sacerdotes y periodistas permanecieron encerrados en la Iglesia Divina Misericordia y fueron atacados toda la noche y madrugada.

Durante la noche y madrugada los jóvenes lloraron, se despidieron de sus familiares por redes sociales ante la nula esperanza de salir vivos y experimentaron mucho dolor. 

"Pueblo no nos olviden... no he comido, no he descansado... necesitamos ayuda, ayuda internacional si es posible", decían los estudiantes desde el interior de la iglesia.

Así fue el ataque en la UNAN

Todos los que se encontraban dentro de la iglesia permanecieron en el suelo y a oscuras para no ser identificados ni alcanzados por las balas.

Los paramilitares mantuvieron rodeada la iglesia todo el tiempo y no permitieron el acceso a las ambulancias. 

José Noel Marenco, un joven periodista que permaneció encerrado juntos a los jóvenes universitarios narró minuto a minuto lo ocurrido y la experiencia allá dentro no fue fácil, "ver a los estudiantes llamar a sus familiares despidiéndose y decirle a sus padres que los perdonen por el dolor que les están causando y que probablemente es la última vez que los van a escuchar, no es fácil. 😭 Los ataques no han cesado, continúan las detonaciones por varios lados", escribió en horas de la madrugada en sus redes sociales. 

Así fueron los primeros días que los universitarios se instalaron en la UNAN

En la zona de Villa Fontana, donde se ubica la iglesia, fue suspendido el servicio de energía eléctrica durante la noche, también hubo problemas con la conexión a internet.

Durante la madrugada los encapuchados armados intentaron quemar la iglesia pero no lo lograron. Los jóvenes reportaron que lanzaron botellas con gasolina y el único incidente ocurrido fue el incendio de una cortina. 

En la iglesia también se encontraba encerrado un periodista estadounidense del Washington Post, Joshua Partlow, quien dijo en Twitter que era una de las personas atrapadas en la iglesia Divina Misericordia, "estoy con los estudiantes y sacerdotes atrapado dentro de una iglesia en Nicaragua y hay personas disparando. Un sacerdote habla por la radio pidiendo ayuda", relató.

Después del tuit e intervención del sacerdote de la iglesia, el periodista y 3 heridos de gravedad lograron salir.

La lucha de la UNAN desde las barricadas

Mientras todo el grupo de estudiantes, periodistas y sacerdotes continuaron encerrados y recibiendo balas tras balas.

El ataque que inició desde ayer por la tarde cesó hasta horas de esta mañana. Fueron más de 12 horas de fuego.

Durante el ataque falleció el joven Gerald Vásquez, tras recibir un impacto de bala en la cabeza, tenía 20 años, era originario de Masaya y estudiaba técnico en construcción en la UNAN. 

Caravana y vigilia por los estudiantes

Al otro lado de la iglesia permanecían miembros de la Coalición Universitaria, jóvenes y pobladores que se movilizaron hasta la zona en una caravana de vehículos, a eso de las 11:00 pm. Todos se movieron hasta la zona ante los constantes ataques y el grito de auxilio que lanzaban los estudiantes a través de redes sociales.

La intención era rescatar a los estudiantes pero fueron bloqueados por la Policía Nacional. Agentes cerraron todos los accesos a la UNAN y la parroquia.

Tras el bloqueo, los jóvenes y pobladores decidieron hacer vigilia desde ese punto. Durante la noche y madrugada las personas gritaban frases a los policías para intentar convencerlos de permitirles liberar a los estudiantes "bajen las armas", le recordaron la consigna de la Policía Nacional "honor, seguridad y servicio" y les recordaron uno de los mandamientos "no matarás".

Durante todo el tiempo los policías apuntaron sus armas contra los manifestantes, "nos están apuntando y nosotros no tenemos armas", dijo Valeska Valle, líder estudiantil.

Los manifestantes subieron sus manos y les decían "no tenemos armas", en otro momento permanecieron sentados en el suelo ondeando la bandera de Nicaragua, cantando canciones de protestas y de la virgen, todo el tiempo abogando por la liberación de los estudiantes. 

Más de 200 personas amanecieron permanecieron cantando, rezando y abogando por la liberación de los estudiantes.

Un grupo de madres y familiares se trasladaron a la Catedral de Managua, tras el anuncio de los obispos, quienes indicaron que lograron negociar la liberación de los estudiantes y serían trasladados a dicho templo.

Notas Relacionadas

La navidad roja de Nicaragua

Una denuncia realizada por la comunidad de los indígenas en contra del gobierno sandinista, se convirtió en una navidad roja.