Valeska Valle: “Somos las voces de gente fuerte”

Foto: Brayam Martínez / Maje
Valeska, miembro de la Coalición Universitaria, nos habló de su vida y el país que se imagina se convertirá Nicaragua, después de la crisis.

Con una amplia sonrisa en su rostro me recibió Valeska Valle, una estudiante miembro de la Coalición Universitaria, que representa a los estudiantes en el Diálogo Nacional. 

Tiene los ojos negros, igual que su cabello, su carácter jovial en la entrevista, está muy alejado de la seriedad con que esta joven se encarga de leer los comunicados de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, frente a las cámaras.

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 Valeska nació en Masaya, pero se mudó a Managua cuando tenía siete años, porque sus padres se separaron, ella decidió venir a la capital junto a su mamá;  tiene ocho hermanos, algunos están todavía en Masaya. 

Desde muy pequeña asiste a la Iglesia Católica, de hecho antes que comenzaran las protestas, pertenecía a una pastoral. 

Valeska Valle, estudiante de Contaduría Pública. Foto: Bryam Martínez / Maje


 “Me gusta la gente transparente” 

 

Valeska creció en un barrio de Masaya, en el que salía a jugar por las tardes futbol; fue una persona con pocos amigos, pero se considera alguien sociable.

Estudió la secundaria becada en La Salle, luego se cruzó al Instituto  Manuel Olivares, porque quería estudiar una carrera técnica, así que optó por un técnico en Contaduría Pública.

Después ingresó a la Universidad Centroamericana (UCA), en primera instancia pensó en estudiar economía, porque le gustan las estadísticas, también tenía la oportunidad de optar por alguna ingeniería, pero se decidió por Contaduría Pública y Auditoria. Cursa su último año de la carrera. 

Le gusta leer poesía, libros religiosos, actualmente está leyendo “La guerra no tiene rostro de mujer” un libro de Svetlana Aleksiévich, que habla de la labor que realizaron las mujeres combatiendo durante la Segunda Guerra Mundial. 

Valeska es amante de la poesía y los libros biográficos. Foto: Bryam Martínez / Maje

Lo que más aprendió de su mamá es la lealtad a la verdad, Valeska es una persona que le gusta la gente transparente, “no importa si sos loco o de carácter fuerte, lo que me agrada es la transparencia”, me dijo la joven. 


Un momento que la marcó de por vida 


Hace cuatro años, Valeska tuvo que lidiar con una situación difícil en su familia, su abuelo tenía Alzheimer, una enfermedad que le afectaba la capacidad para recordar. 

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En los últimos días antes de su muerte, su abuelo no reconocía a las personas de la familia, pero en los momentos antes de fallecer, logró reconocer a Valeska, le dijo que “los corazones siempre se conocen” porque estando bien de salud, él le decía que ella tenía un corazón noble. 

Además de la muerte de su abuelo, a Valeska también le afectó la muerte de su papá cuando ella tenía once años. Desde ese momento le gusta escribir lo que siente y observa a su alrededor. 

Desde que comenzó con esta lucha, su vida ha cambiado totalmente, algunos de sus hermanos le reclamaron haberlos puesto en peligro. 

Ellos me dijeron que les había robado el derecho de caminar tranquilos en la calle”, me comentó Valeska, es ahí cuando aparecen sus compañeros de la Coalición Universitaria, y comienzan a juntarse como una familia. 


¿Cómo se involucró en el movimiento universitario? 


Valeska fue de las que miró las noticias el 18 de abril por la noche y se encontró con una marcha que había sido reprimida en Camino de Oriente, luego se dio cuenta de lo que sucedió en la UCA. 

Esa noche su madre le pidió que no saliera a la calle, pero ella sentía que no podía dejar solo a sus compañeros. “Había criticado muchas veces que nunca hacíamos nada como generación, no podía dejarlos en ese momento”, me explicó. 

Al día siguiente, le dijo a su mamá que iría a la venta por una gaseosa, desde ese momento, Valeska no ha vuelto a su casa. 
En la calle la esperaban unos amigos, con ellos se fue a la Universidad de Ingeniería (UNI); cuando llegó comenzó a crear barricadas, ayudar con los víveres, pero los antimotines lograron tomarse la universidad. 

Una parte de los jóvenes se refugió en la Catedral de Managua, otros incluida ella, se refugiaron en casa de una persona que no conocían hasta ese momento. Desde entonces conoció a Zayda Hernández, otra de las jóvenes parte de la Coalición Universitaria. 

Miembros de la Coalición Universitaria. Foto: Cortesía / Maje

Las dos jóvenes se hicieron cargo de organizar a los muchachos, y se distribuyeron en tres casas para quedarse resguardados, hicieron una comisión para recibir víveres y otra para hacer las molotov. La lucha se reanudó al día siguiente en la Universidad Politécnica de Nicaragua (UPOLI). 

Después de unos días luchando, los jóvenes notaron que en varias universidades, los estudiantes empezaron a organizarse, “dijimos que genial que los chavalos miren la necesidad de organizarse”, comentó la joven. 

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Pensaron entonces en crear un solo grupo que representara a los estudiantes. En ese momento el Gobierno Sandinista había derogado la ley del Instituto Nicaragüense de Seguro Social (INSS),  pero los universitarios continuaban protestando. 

“En ese momento nosotros ya no estábamos solo por eso, ya habían matado a varios estudiantes”, expresó Valeska, por lo que, según ella, el pueblo exigía que los universitarios se organizaran. 

Después de varias reuniones con representantes de las universidades en Managua, los estudiantes decidieron llamarse “Coalición Universitaria”, incluyendo a varios grupos de distintas universidades. 


Esta revolución ¿es diferente? 


Valeska cree que esta generación de jóvenes, ha rechazado los métodos ambiguos, “es hora que nosotros mismos podamos escribir una nueva historia en Nicaragua”, me comentó. 

De hecho la estudiante de la UCA, considera que después de esta revolución, Nicaragua no será la misma, esto servirá como “aviso para los próximos gobiernos” añadió. 

Valeska se imagina una Nicaragua totalmente inclusiva, con una educación de calidad, en donde los profesores tengan el respeto que se merecen. 

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“En primaria recuerdo a mis profesores, mujeres y hombres correctos, esas personas marcan tu personalidad”, me explicó Valeska, por lo que deben ser tratados como tal. La joven incluso me contó que una de sus profesoras de la UCA, estuvo con ella en la UPOLI. 

 

 

Lo que más necesita recuperar Nicaragua es la justicia, me dijo Valeska, “la justicia es correcta, es correcto y punto”, recalcó la universitaria de 22 años. 


 ¿Cómo ha cambiado Valeska Valle? 


Valeska siempre ha sido una joven fuerte para las demás personas, le gustaba ir a la iglesia, en la universidad era ella la que creaba el “caos político”, le gustaba debatir sobre temas de los que conocía mucho.  

Ahora es más cuidadosa, investiga la vida de las personas para hablar con ellas, Valeska piensa que su vida ya no es de ella, “ahora yo soy Alvaro Conrado”, me dijo la joven. 

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Valeska confiesa que como jóvenes en estas circunstancias se han saltado etapas, que últimamente ella ha abandonado su apariencia personal, e intenta servir en  lo que más pueda, y aún con todo el esfuerzo, me dijo la joven, le gente te “critica duro”. 

Estas críticas aunque en primera instancia la afectaron, confiesa que ahora las aparta, porque “siempre he dicho que seré muy grande”, concluyó la joven. 
 

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