Álvaro Gómez, el hijo del reconocido profesor de Monimbó

Una bala en el pecho le quitó la vida a Álvaro Gómez, una de las cuatro víctimas mortales del departamento de Masaya, durante las protestas realizadas en Nicaragua en contra a las reformas del seguro social.

En Monimbó “todos se conocen”, por eso encontrar la casa de habitación de Álvaro Antonio Gómez, no es una tarea complicada, es un personaje muy conocido en este barrio de Masaya.

Él tiene 48 años, se ha dedicado a la docencia por mucho tiempo. Hace unos días le tocó vivir una de las experiencias más difíciles para un padre, enterarse de la muerte de su hijo.

Papá de Álvaro. Foto / Maje

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Sus ojos se notaban inflamados por las pocas horas de sueño y las lágrimas. En su casa estaba un altar con la foto de su hijo Álvaro Alberto Gómez Montalván, rodeado con flores blancas y amarillas, acompañado además de un retrato de la Virgen de Dolores.

El joven Álvaro Gómez de 23 años, es parte de la lista de víctimas mortales durante las protesta que se realizaron en diferentes zonas de Nicaragua y Monimbó fue una de las zonas donde la población se levantó con mayor fuerza. 

Una bala de plomo

Álvaro Gómez hijo trabajaba en una zona franca y los sábados estudiaba Banca y Finanzas en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua  (UNAN – Managua).

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Foto / Maje

El día viernes 20 de abril salió temprano de su trabajo porque no se sentía bien. “Hasta pasó por la casa de un tía para buscar un medicamento”, comentó su papá.

Horas más tarde se integró a las protestas realizadas en Masaya. Durante los enfrentamientos contra las fuerzas de choque afines al gobierno y los antimotines, una bala de plomo pegó en su pecho y le quitó la vida, la herida de bala tenía orificio de entrada pero no de salida, según especificó el padre del joven.

“Algunos me han dicho que hay videos donde a él le disparan, varios de sus compañeros lo querían sacar pero la policía no lo permitió y se los dio a las turbas de la Juventud Sandinista”, añadió.

Hasta el momento él no ha puesto una denuncia, pero asegura que más adelante lo hará.

“Era muy querido en el barrio”

Su hijo llegó hasta cuarto año de su carrera universitaria, con el dinero que ganaba en su trabajo se quería independizar, cada vez que el joven compraba algún artículo se lo mostraba a su papá.

Gómez rememora que su hijo en su tiempo libre pasaba revisando sus redes sociales y escuchando música, “como todo chavalo de ahora” aseveró. “Yo recuerdo a mi hijo a cada momento, estos días han sido muy difíciles, pero he contado con bastante apoyo”, dijo con voz entrecortada el maestro monimboseño.

Monumento creado en Monimbó en honor a los muertos durante las protestas.

En sus redes sociales Álvaro hijo compartía contenido relacionado a la serie Dragon Ball y deportes como básquetbol. Su papá asegura que también le gustaba jugar billar y pasar conversando con sus amigos del barrio. 

El día de la vela muchas personas estuvieron acompañando a la familia, posteriormente compañeros de clases del joven también llegaron a darle las condolencias.

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Pero el momento que atraviesa el reconocido profesor de Monimbó, es la misma que viven tres familias más de Masaya que han perdido a familiares en protestas; en este departamento se registra un total de 4 víctimas mortales según datos del Informe Preliminar de Ciudadanos Muertos en Protesta Cívica del 19/04/18 al 03/05/18 del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH).

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